Tag Archives: jammer

“Pontejam” por Melissa Durand

Cuando me dijeron que estaría en la Pontejam, mi primer instinto fue tratar de relacionar el juego de palabras con algo conocido. ¿una Jam?, no sé exactamente aún qué es, pero me recuerda a “salto”, dar un salto… en Pontevedra.

Siempre fui una persona muy técnica y por lo mismo tengo nervios por participar, no tengo mucho ingenio para los diseños y nunca pude hacer ni las manualidades más sencillas así que llevo un poco de temor por ser un desastre el 31. La lógica me dice que probablemente me sentiré un poco extraña ya que tanto Pontevedra como la Jam son aún un poco nuevas para mí.

Cuando empecé en Arroelo, también tenía un poco de nervios por no encajar, pero encontré mucha gente super pilas y animada a ayudarse unos a otros. Por eso mismo, al lado de mis nervios llevo la ilusión, quiero descubrir de qué se trata la Jam, veo a todos tan entusiastas con la idea que siento que es como una fiesta sorpresa que aún no descubrí.

Tengo tantas ganas como nervios conforme se acerca la fecha, y con ambos iré a la Jam…esperando a dar el salto!

20141122_195500

“Me enamoré de Pontejam” por Paloma Barreiro.

En este blog compartimos reflexiones relacionadas con las experiencias jam.
Hoy es el turno de Paloma Barreiro que forma parte del equipo de mentores de Pontejam y además fue jammer en la segunda edición. 
En cuanto conocí el proyecto, me enamoré de la idea y me apunté para participar sin dudarlo. La Jam fue un respiro, fue un grito de euforia, fue libertad y creatividad, fue un suspiro. La Jam te permite salir de tu rutina, tu día a día, tu trabajo, tus obligaciones. Vives un día sin preocupaciones, conoces a gente interesante, te diviertes, desconectas y te das cuenta de que tienes mucho que aportar todavía al mundo.
He tenido la gran suerte de vivir la PonteJam desde la perspectiva de participante y desde la de mentora. No podría elegir. Por un lado, ser participante es vivir en la genial  incertidumbre de un “WTF” constante! Y por otro lado, ser mentora, me ha permitido estar al lado y conocer a unos cracks, mega cracks que me han enseñado mucho!
Es una experiencia “Jam” (no he encontrado una palabra mejor para definirla que no sea esa! Hay que vivirla!)
Aquí os dejo foto del proyecto sobre el que trabajamos el día que fui jammer.  Creamos ciudad Talento, un modelo educativo diferente. Éste era el prototipo que creamos del kit a entregar a los niños de los colegios…
kit confianza
Un abrazo,
Paloma Barreiro.

“¿Nos echamos unas risas?” por María G. Salvatierra

En este blog compartimos reflexiones relacionadas con las experiencias jam.

Hoy es el turno de María G. Salvatierra que forma parte del equipo organizadorde Pontejam. 

Me he visto el vídeo de la última Global Sustainability Jam y he decidido convertirme en una jammer.

Se me da fatal recortar y no coloreo por dentro de la línea desde parvulitos, de ideas ando más bien escasa pero de lo de reírme voy sobrada.

Pero no todo van a ser risas, así que en esta PonteJam también inventaremos, crearemos, diseñaremos, prototiparemos, testearemos, hablaremos, aprenderemos, enseñaremos… pero todo sonriendo.

Tú mírate el vídeo y dime si no se lo han pasado pipa.

Lo tengo claro, me apunto, esto es lo mío. Te invito a echarte unas risas y algo más el 28 de febrero en Espacio Arroelo.

Un abrazo,

María G. Salvatierra.

“A por mi tercera Pontejam” por Melanie Wailder.

No es fácil explicar qué es ser un jammer, no. Y, cuando quieres explicarlo, es muy probable (me ha pasado) que no te comprendan.
La expresión JAM en inglés viene de los años 30, cuando en New York un grupo de músicos, que no se conocían entre sí, se juntaban para improvisar en un local y ejecutar diversos temas.
Ese concepto se trasladó a nuestros tiempos y 3 veces al año, en diversas ciudades de todo el mundo, gente que no se conoce, con diversos gustos, y pensamientos, se reúnen para trabajar en un objetivo en común. Yo ya voy por mi tercera edición y espero que no sea la última!

Fundamentalmente es un día de pura creatividad, donde se aprende muchísimo y además (y muy importante porque se aprende más) te diviertes. En PonteJam aprendí cómo se trabaja en equipo, como cuando todas las mentes se concentran y se unen se puede lograr algo importante. Es un día en el que haces cualquier cosa, menos aburrirte.
Aprendí que las ideas pueden provocar una tormenta. Y que nunca un jammer hará el ridículo. Aunque se quite un zapato o se ponga un sombrero de flores en la cabeza.
Todos pueden ser jammer, no hay discriminación alguna. Ni por edades, ni por profesiones. No hay líderes, pues todos trabajamos a la par, aportando, colaborando. Hay un solo inconveniente, el síndrome post Jam: porque te aseguro que tu vida nunca será igual después de haber asistido a una sesión Jam.

Atte: Melanie Waidler, jammer.